Cutler X folla y cría el suave culo de burbuja apretado de Siren con su polla monstruosa sin cortar
0Cutler se plantó detrás de Siren, sus manos callosas y poderosas aferrando con fuerza brutal las dos mitades redondas y suaves de su culo de burbuja. Los dedos se hundieron en la carne firme, separando las nalgas sin piedad mientras él gruñía por lo bajo, dominándola con cada apretón. Siren sintió el calor de ese agarre posesivo, el modo en que él reclamaba su cuerpo como si nada más importara.
—Este culito es mío esta noche —murmuró Cutler, voz ronca y urgente, apretando más fuerte hasta dejar marcas rojas en la piel tersa.
Siren arqueó la espalda al instante, empujando el trasero hacia atrás en busca de más contacto. Su cuerpo temblaba de anticipación, el ano apretado latiendo mientras esperaba la invasión. Cutler escupió en su propia polla monstruosa sin cortar, gruesa y venosa, y presionó la cabeza hinchada contra el agujero cerrado de ella.
La penetración fue directa y sin protección. La polla enorme de Cutler abrió paso centímetro a centímetro, forzando el esfínter de Siren hasta que el glande sin circuncidar desapareció dentro de su culo apretado. Siren jadeó fuerte, los músculos internos contrayéndose alrededor de la intrusión masiva que la llenaba por completo.
—Joder, qué culo tan estrecho —gruñó Cutler, empujando más profundo hasta que sus bolas golpearon contra la piel de Siren. La polla lo llenaba todo, estirando las paredes internas sin ningún condón de por medio, caliente y cruda.
Cutler empezó a follar con fuerza brutal desde el primer embiste. Sus caderas golpeaban contra las nalgas redondas, sacudiendo el culo de burbuja con cada embestida salvaje. Una mano seguía apretando una nalga con fuerza, separándola para ver cómo su polla monstruosa desaparecía y salía cubierta de lubricante natural. La otra mano bajó para golpear el trasero con palmadas secas que resonaban en la habitación.
—Te voy a criar este culo, perra —dijo entre dientes, acelerando el ritmo. Cada embestida era más profunda, más dura, la polla sin cortar abriéndose paso hasta el fondo mientras Siren gemía sin control.
Siren soltó un grito largo y ronco, entregada por completo al sexo brutal. Su cuerpo se sacudía con cada embestida, el culo apretado tragándose la polla entera una y otra vez. Sentía cómo Cutler la usaba, cómo la polla palpitaba dentro de ella, lista para descargar. Los gemidos salían solos, suaves al principio y luego más altos, pidiendo más.
—Más duro… fóllame el culo hasta llenarlo —suplicó ella entre jadeos, las manos clavadas en las sábanas mientras el placer crudo la atravesaba.
Cutler obedeció, follando con embestidas cortas y violentas que hacían que su polla monstruosa golpeara el punto más profundo una y otra vez. El sonido húmedo de carne contra carne llenaba el aire, mezclado con los gemidos de Siren y los gruñidos de Cutler. Él apretaba las nalgas con ambas manos ahora, separándolas para ver cómo el ano se estiraba alrededor de su grosor, sin protección, listo para recibir la carga caliente.
Siren temblaba sin control, el orgasmo acercándose mientras el culo recibía la follada salvaje. Cada embestida la acercaba más al límite, el cuerpo sumiso entregado por completo al hombre que la estaba criando. Cutler aceleró aún más, la polla hinchándose dentro del culo apretado, a punto de explotar.
El ritmo no disminuía. Cutler seguía metiéndosela hasta el fondo una y otra vez, el sudor cayendo sobre la espalda de Siren mientras ambos se perdían en la urgencia cruda de la penetración anal. El culo de burbuja rebotaba con cada golpe, rojo por las palmadas y abierto por la polla monstruosa que no paraba de follarlo.







